Teoría de los mapas mentales

Cuando lea sobre la naturaleza y el funcionamiento de la memoria y de las demás funciones principales del cerebro, no podrá más que maravillarse de su extraordinaria capacidad y potencial. El mapa mental es una herramienta usada para atraerle, deleitarle, estimularle y presentarle retos. Descubrirá hechos asombrosos sobre su propio cerebro y sus funciones y dara los primeros pasos para liberar toda la fuerza de su mente.

¿Qué es un mapa mental?

Los mapas mentales son un método muy eficaz para extraer y memorizar información. Es una forma lógica y creativa de tomar notas y expresar ideas que consiste, literalmente, en cartografiar sus reflexiones sobre un tema.

Todos los mapas mentales tienen elementos comunes. Cuentan con una estructura orgánica radial a partir de un núcleo en el que se usan líneas, símbolos, palabras, colores e imágenes para ilustrar conceptos sencillos y lógicos. Permiten convertir largas y aburridas listas de datos en coloridos diagramas, fáciles de memorizar y perfectamente organizados que funcionan del mismo modo natural que el cerebro humano.

Para entender mejor qué es un mapa mental, imaginémos el plano de una ciudad. El centro de la ciudad representa la idea principal, las principales avenidas que llevan al centro representan los pensamientos clave del proceso mental, las calles menores representan los pensamientos secundarios, etc. Las imágenes o formas especiales pueden representar monumentos o ideas especialmente importantes.

El mapa mental es el espejo externo en el que se reflejan sus pensamientos con ayuda de un proceso gráfico de gran fuerza, lo que proporciona la clave universal para desbloquear el potencial dinámico del cerebro.

Las cinco características fundamentales de los mapas mentales:

  • La idea, el asunto o el enfoque principal se simboliza en una imagen central.
  • Los temas principales irradian de la imagen central como “bifurcaciones”.
  • Las bifurcaciones incluyen una imagen o palabra clave dibujada o impresa en su línea asociada.
  • Los temas de menor importancia se representan como “ramas” de la bifurcación oportuna.
  • Las bifurcaciones forman una estructura de nodos conectados.
ejemplo de Mind Map

La arquitectura natural del cerebro y el origen de los mapas mentales

El pensamiento radial: una forma más clara, natural y eficaz de usar nuestros cerebros

¿Qué ocurre en el cerebro cuando se muerde una pera madura, cuando se huele una flor, cuando se escucha música o se observa un arroyo, se acaricia a un ser amado o, simplemente, se recuerda algo? La respuesta es a la vez sencilla y sorprendentemente compleja. Cada dato que se introduce en el cerebro, cada sensación, recuerdo o pensamiento, lo que incluye cualquier palabra, número, código, comida, fragancia, línea, color, imagen, sonido, nota o textura se puede representar como una esfera central de la que irradian decenas, cientos, miles e incluso millones de ramificaciones. Cada ramificación representa una asociación, y cada asociación cuenta con su red infinita de vínculos y conexiones. De esta gigantesca habilidad de procesamiento de la información y capacidad de aprendizaje deriva el concepto de pensamiento radial. El mapa mental es una forma de representarlo. El patrón de pensamiento radial del cerebro se puede considerar como una enorme máquina de asociación de bifurcaciones: un superordenador biológico con líneas de pensamientos que irradian de un número virtualmente infinito de nodos de datos.

Investigación de vanguardia sobre los hemisferios izquierdo y derecho

Casi simultáneamente a la invención de los mapas mentales, otra importante investigación científica confirmó su validez como método para reflejar la forma de pensar del cerebro. En California, el Dr. Roger Sperry, que ganó un premio Nobel por esta investigación, confirmó que la parte de desarrollo evolutivo más tardío del cerebro, la “capa pensante” del córtex cerebral, estaba dividida en dos hemisferios, y que cada uno de ellos llevaba a cabo una serie completa de tareas intelectuales, denominadas habilidades corticales. Estas tareas son: lógica, ritmo, líneas, color, listas, ensoñación, números, imaginación, palabra y estructura general. El estudio de Sperry confirmaba que cuanto más integradas estaban estas actividades, más cooperación se producía en el cerebro; cada una de estas habilidades intelectuales mejoraba el rendimiento de las demás. Cuando se elaboran mapas mentales, no sólo se practica y ejercita la memoria y el procesamiento de la información, sino que también se usan todas las demás habilidades corticales.

El uso de todas las habilidades de los hemisferios izquierdo y derecho del cerebro refuerza aún más la capacidad de los mapas mentales, lo que mejora la claridad, la estructura y la organización de la reflexión. Y dado que el mapa mental también usa de manera constructiva la imaginación y las capacidades de asociación de ideas y de localización, se puede considerar como la herramienta más completa para integrar en su estructura todos los métodos de reflejar pensamientos.

El poder de la imagen

Si la capacidad de pensamiento radial del cerebro se puede aplicar a la “habilidad cortical izquierda” de las palabras, ¿se puede aplicar también a la “habilidad cortical derecha” de la imaginación y las imágenes? En 1970, la revista Scientific American publicó un estudio de Ralph Haber que demostraba que las personas tienen reconocen las imágenes con una precisión de entre el 85 y el 95 por ciento. Existe una cita célebre: “una imagen vale más que mil palabras”. Asociamos y recordamos imágenes porque hacen uso de una enorme gama de habilidades corticales, sobre todo de la imaginación. Las imágenes pueden ser más evocadoras que las palabras, también más precisas y poderosas a la hora de desencadenar un gran número de asociaciones y, por lo tanto, mejoran el pensamiento creativo y la memoria. Estas conclusiones sirven como respaldo al argumento de que los mapas mentales son herramientas tremendamente útiles, ya que no sólo usan imágenes, sino que son imágenes de por sí.

Tony Buzan y los mapas mentales

Si bien el uso de gráficos radiales con una imagen central como mapas viene de antiguo, el escritor británico de obras de psicología Tony Buzan se atribuye la invención de los mapas mentales. Argumenta que los diagramas “tradicionales" requieren que el lector asimile la información de izquierda a derecha y de arriba abajo; mientras que lo natural para el cerebro es explorar toda la página sin un patrón lineal definido. El señor Buzan también se basa en los hemisferios cerebrales para proponer los mapas mentales como la herramienta más válida a la hora de expresar ideas de forma visual.

Tony Buzan posee varias marcas comerciales registradas sobre los mapas mentales, como los términos en inglés Mind Map® y Mind Mapping®.